San Miguel de Allende, México

San Miguel de Allende, México

Los hermanos asistentes a la Fiesta en San Miguel de Allende, México. “La bendición de la Fiesta”.

¡La mejor de las fiestas! Ése es el sentir de la gran mayoría de las 210 personas que asistieron este año a la Fiesta de los Tabernáculos en México. Muchos expresaron su gratitud hacia Dios por tan inspirada y tranquila Fiesta, bendecida con un clima envidiable durante los ocho días. Este año, nuevamente, el pueblo de Dios estuvo verdaderamente alegre en esta hermosa y pintoresca ciudad, considerada por la UNESCO desde el 2008, Patrimonio Cultural de la Humanidad, y muy apropiada para la celebración de las fiestas de Dios. Contamos con la visita de miembros de las iglesias de Perú y Estados Unidos, además de las muchas regiones de México.

La Fiesta inició con la trasmisión de un video de nuestro presidente, el Sr. Jim Franks, que fue muy animador e importante, ya que abrió los servicios con un mensaje positivo y alentador. Éste fue seguido por la bienvenida del Coordinador de la Fiesta y Pastor de la Iglesia en México, Lauro Roybal, quien instó a los congregados a enfocarse en el futuro Reino de Dios y los tremendos cambios que ocurrirán al retorno de nuestro Rey y Señor Jesucristo, en el no muy distante futuro.

Durante ocho maravillosos días, los asistentes recibimos excelentes mensajes e instrucción espiritual que nos permitieron visualizar el asombroso plan que Dios está preparando para todos nosotros en el futuro no muy lejano, y nos urgieron a renovar nuestro compromiso en seguir firmes en la verdad hasta que Dios lo concluya. El sermón grabado del Sr. Franks, proyectado el día sábado, igualmente nos recordó acerca de la gran importancia del mensaje encerrado en la historia que cuentan las fiestas santas de Dios. Sus dos mensajes fueron de mucho ánimo y se recibieron con mucho respeto y agradecimiento.

Todos los sermones fueron muy inspirados y animadores, con variedad y amplitud de escrituras del milenio. Se habló acerca de la restauración mundial y cómo debemos revestirnos de la naturaleza y carácter de Dios, por medio de su Santo Espíritu, para gobernar adecuadamente nuestras vidas y, en un futuro, reinar bajo el gobierno de Dios. Hubo énfasis en el futuro Reino y la increíble transformación que cuando inicie el Milenio ocurrirá en las mentes y corazones de los hombres, así como en la naturaleza en general. Los mensajes cubrieron además una amplia variedad de temas relevantes para el pueblo de Dios en estos tiempos y nuestra responsabilidad en este vital proceso de conversión.

San Miguel de Allende, MéxicoAsimismo, tuvimos mucho tiempo para compartir gratos momentos con nuestros hermanos, lo que nos permitió a niños, adultos y ancianos estar verdaderamente alegres y llenos de gozo.

Las actividades organizadas fueron excelentes. Entre ellas hubo varios convivios para jóvenes, un día de caminata por las montañas cercanas y una noche de cine con una película extraordinariamente conmovedora y edificante.

Una de las actividades que causó buen ánimo entre las personas fue el tradicional baile familiar, que como cada año se disfrutó con gran alegría. Otra excelente actividad, organizada por los jóvenes de México, fue una tradicional callejoneada: una caminata por las calles de San Miguel de Allende acompañada por un grupo musical conocido como estudiantina. El gozo y la alegría se extendieron por todas las calles donde pasaba nuestro grupo, cantando y bailando, hasta llegar a la plaza principal, y allí continuó el entusiasmo al son del Mariachi. El ambiente fue lleno de canciones, porras y el gran entusiasmo que caracteriza a todos nuestros jóvenes.

La fiesta de niños y el día de campo familiar, en los que en forma interactiva participamos de una tarde excepcional, fueron también de gran éxito y alegría. Hubo juegos de precisión y destreza donde pequeños y grandes disfrutamos y departimos como una gran familia. Los juegos organizados para los chiquitines y los juegos de mesa para los adultos contribuyeron a que se tuviera un día de gran deleite, bajo un clima primaveral en los hermosos jardines del hotel sede.

La tardeada, actividad que involucró a todos en diferentes juegos, malabares, acrobacias, cantos, bailes y sorpresivas pero divertidas peripecias, fue un evento concurrido donde todos disfrutamos de la compañía y convivencia que se respira en un ambiente familiar y relajado.

Finalmente, debemos enfatizar el maravilloso compañerismo de los hermanos mientras juntos nos deleitamos recorriendo, conociendo y disfrutando los platillos típicos en los rinconcitos de esta maravillosa, pequeña y pintoresca ciudad. Las pláticas de sobremesa sin duda contribuyeron con cordialidad y armonía a la alegría de la celebración.

En el lado espiritual, fue sobresaliente que durante la Fiesta se llevó a cabo la ordenación de un nuevo anciano local, el Sr. José Alfredo López Alanís de la congregación de la Ciudad de México, así como la realización de tres bautismos. Esto añadió gozo y mucha alegría a nuestra celebración.

La bendición de dos niños en el Último Gran Día cerró las festividades con un dulce toque, recordándonos que debemos ser como niños para entrar al Reino de Dios.

La Fiesta de Tabernáculos y Último Gran Día se pueden resumir en una palabra: ¡Excelente!

Una vez más, Dios bendijo a su pueblo en sus fiestas. Reconocemos que fue Dios quien nos invitó, inspiró, alentó y nos trajo de regreso a casa, más bendecidos y motivados que antes.

Gracias a Dios por su espíritu de amor, armonía y convivencia familiar. Gracias a Él por habernos invitado, una vez más, a nuestra mejor Fiesta.

—Lauro Roybal

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Posted in 2013