La Fiesta de Trompetas: “el día del Señor”

¿Tiene esta fiesta bíblica un significado para los cristianos hoy en día? “…un memorial al son de las trompetas, una santa convocación” (Levítico 23:24).

Por Lauro Roybal

Cada otoño, la comunidad judía celebra la fiesta llamada Rosh Hashanah (que significa “El principio o cabeza del año”), cuando inicia el calendario judío del año civil. Ésta es una fiesta conocida en la Biblia como “Teruah”—el día de Trompetas—porque los israelitas sonaban las trompetas en ese día (Levítico 23:24).

Un “Shofar” (generalmente el cuerno de un carnero) se soplaba llamando al pueblo a que recordaran ser fieles y que observaran 10 días de arrepentimiento hacia Dios, culminando con otra fiesta bíblica conocida como “Yom Kippur” , o el día de Expiación. La Fiesta de Trompetas no es una fiesta de los judíos, sino una fiesta santa que Dios ordena que guarde toda la humanidad (Levítico 23).

Hoy en día muchos cristianos tradicionales encuentran poco significado en estos y otros días santos ordenados por Dios, pero estas fiestas de Dios contienen mensajes importantísimos, llenos de riqueza espiritual para cada uno de nosotros y también para toda la humanidad.

Antiguamente, una trompeta o Shofar se tocaba en varias ocasiones durante el año, incluyendo “el llamado a la guerra”. Los judíos de antaño, en el primer siglo, tenían que vigilar cuidadosamente cuando sonaban el Shofar en el día de la Fiesta de Trompetas para que los soldados romanos, quienes ocupaban el poder en aquél entonces, no pensaran que se estaba lanzando una rebelión en su contra.

La Biblia habla de un tiempo, justamente antes del regreso de Jesucristo a la tierra, que será un tiempo de guerra, hambre, enfermedades, epidemias, terremotos y otros desastres colosales. Este tiempo se conoce como “la Gran Tribulación” (Apocalipsis 7:14, Mateo 24:21), y llevará a la humanidad al punto de la autodestrucción. Éstas son las circunstancias que harán que Cristo se apresure para intervenir en los asuntos del mundo para salvar a la humanidad. Este tiempo de la intervención divina se llama “el día del Señor”, y es también un tiempo de sonar las trompetas, tipificado por la cuarta fiesta santa de Dios, la Fiesta de Trompetas (Levíticos 23).

El día del Señor (un día profético)

El período conocido como el día del Señor incluye una serie de eventos catastróficos que culminarán con el regreso de Jesucristo a la tierra, para establecer el Reino de Dios, y la rebelión de la humanidad a su ley y a su voluntad. Este tiempo del día del Señor también se conoce como el tiempo del sonar de las trompetas (Apocalipsis 8-11). Es importante comprender que las profecías que tienen que ver con el día del Señor son duales. Algunas cosas ya sucedieron en el pasado, como un prototipo, pero la gran mayoría de estos eventos están reservados para llevarse a cabo en el tiempo del fin.

La Biblia habla de un tiempo sin igual que vendrá sobre el mundo entero. Las buenas noticias son que Jesucristo regresa para establecer la paz y el orden en todas las naciones de la tierra, pero las malas noticias son que no está contento y vendrá para corregir y sujetar a la fuerza y con grandes castigos por la desobediencia. Vendrá con duros castigos para la humanidad que rehúsa sujetarse a Él. Éste será el “día del Señor y el día de sonar trompetas”.

Un Shofar es un artefacto de sonido estridente que servía para reunir a todo el pueblo para la batalla. El significado obvio de usar trompetas es que será un tiempo de guerra. Todos estos eventos son para el tiempo del fin. Existen muchas referencias al día del Señor en los libros proféticos de Isaías y Joel. Hablan del castigo que Dios propinó a Israel y Judá en el pasado. Pero, al leer estas profecías y compararlas con la información histórica existente, es claro que tienen un significado dual y un cumplimiento también en el futuro cercano.

El profeta Zacarías escribe principalmente del futuro, cuando Dios juzgará a la humanidad entera, justo antes del regreso del Mesías:

“He aquí, el día del Eterno viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. Después saldrá el Eterno y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur” (Zacarías 14:1-4).

La futura intervención de Dios

Dios es un Dios de amor y misericordia. Pero también es un Dios justo que no cede ante lo establecido por su ley ni ante la maldad. En vez de arrepentirse de sus malos actos y reconocer a Dios como el Creador, la gran mayoría de la humanidad ha estado retando y desafiando a Dios de una forma altiva. Pero llegará el momento en que Él intervendrá enviando a Jesús a que reine sobre todas las naciones y a salvarnos de la aniquilación total.

Apocalipsis 8-11 describe un tiempo en que sonarán las trompetas. Será un tiempo de guerras catastróficas y un tiempo en que las naciones serán reunidas por Dios para juicio. La Fiesta de Trompetas contiene muchos mensajes importantes para los cristianos de hoy, de hecho, contiene las noticias más importantes que existen para el mundo actual.

La Fiesta de Trompetas profetiza y proclama lo que los evangelios enfatizan—el arrepentimiento, el juicio y las advertencias, al son del Shofar, de que el día del Señor está cerca. Proclama también que el Mesías regresará pronto para establecer el Reino de Dios sobre la tierra.

Jesucristo mismo habló acerca de estos días:

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro” (Mateo 24:29-31).

Note que Jesucristo regresa; el sonar de las trompetas anuncia su regreso inminente. El apóstol Pablo nos anima a que mantengamos vivo el mensaje del día del Señor en nuestras mentes. Nos dice:

“Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él” (1 Tesalonicenses 5:3-10).

La resurrección ocurre en este tiempo, al sonar la final trompeta. El apóstol Pablo también lo describe diciendo: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Corintios 15:51-52).

Y agrega: “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:16-17).

El día profetizado vendrá. Las trompetas sonarán, los santos serán resucitados y Jesucristo retornará para establecer el Reino de Dios sobre la tierra. La Fiesta de Trompetas no es sólo para los judíos, es un día muy especial para toda la humanidad. Es un día importante para todo aquél que espera al Mesías.

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Posted in 2012, Fiestas Santas